Usa jabones adecuados a la raza y necesidades de tu perro, recuerda que la piel es fuente alimento para tu perro por lo que la hidratación y nutrición del cuero cabelludo deben estar aseguradas con los productos que utilices.

Cepilla a tu perro según su tipo de pelo; en perros de pelo largo el cepillado debe hacerse diariamente, esto con el fin de evitar nudos y futuros problemas a la hora del cepillado. Con el resto de los ejemplares basta con hacerlo dos veces a la semana, así su pelo estará más limpio y se reducirá la perdida.

Existen áreas en los perros en los que se debe poner mayor atención a la hora de su aseo, un paño húmedo bastará para limpiar el pelo sucio de sus pezuñas y hocico, asimismo un algodón mojado eliminará la suciedad acumulada alrededor de sus ojos, esto ayudará a controlar infecciones y evitar problemas en estas delicadas áreas.

Una nutrición inadecuada puede llevar a reducir niveles de líquidos y aceites de la piel que pueden tener como consecuencia la aparición de caspa por lo que es indispensable que su comida se adapte a las necesidades nutritivas de nuestro perro.

La aparición de garrapatas en nuestros perros suele ser algo común después de ir a pasear por lo que es recomendable estar atentos a sus movimientos, tu perro podría comenzar a rascarse constantemente las orejas, ojos y cuello, así como a morderse los pies. Si notas alguna de estas actitudes es recomendable acudas al veterinario para una revisión exhaustiva.

Con información de http://www.animalhome.com.mx/